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Empleabilidad y tecnología

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El término empleabilidad es definido por la RAE como el “conjunto de aptitudes y actitudes que permiten a una persona conseguir y conservar un empleo“. En términos generales, es la capacidad que tiene una persona para acceder a un puesto de trabajo, mantenerse en él y conseguir otro reorientando su perfil profesional.

Incluso, en la sede electrónica del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, encontramos una definición muy detallada del término empleabilidad, que copio y comento a continuación:

  1. Grado de adaptabilidad que demuestra un individuo en la consecución y mantenimiento de un empleo, así como en la actualización de sus competencias profesionales.
  2. Conjunto de aptitudes y actitudes que favorecen la integración laboral. Posibilidades existentes de encontrar un empleo y de amoldarse a un mercado de trabajo en continuo cambio.
  3. Este concepto hace referencia estrategias pedagógicas que contribuyen a diversificar las alternativas de empleo del sujeto pedagógico y facilitar sus futuras reconversiones laborales. Las estrategias formativas más utilizadas para facilitar las condiciones de empleabilidad del sujeto se refieren al refuerzo y aumento de sus capacidades básicas y de fundamento (formación general contextualizada) y al desarrollo de competencias genéricas(correspondientes a determinados ámbitos de desempeño). Está en esta estrategia el desarrollo de competencias técnicas específicas se desarrollan pensando en un grupo de ocupaciones o puestos de trabajo y no se construyen exclusivamente a la medida de un puesto o por la exigencia de un tipo dado de empresa. Este es un concepto que se vincula estrechamente con el de familia profesional.
  4. Es el conjunto de competencias personales relacionadas con las actitudes, aptitudes y conocimientos básicos que facultan a una persona para poder desempeñar cualquier trabajo.

Como podemos ver, todas las definiciones, se resumen en términos de aumento de capacidades, grado de adaptabilidad, amplitud, variedad, actualización… Nuestra vida, al igual que todo lo que nos rodea está en un incesante estado de cambio. Esto, y lo que ello conlleva, es un hecho.

La globalización, la democratización, el desarrollo y el crecimiento económico, los avances de la ciencia y la tecnología; son fenómenos que han creado un entorno laboral cambiante, excitante, estimulante y altamente competitivo.

Un entorno lleno de avances, cambios y en constante desarrollo; un entorno que “necesita” personas que sigan ese ritmo; el ritmo de la adaptación permanente, de la formación, de la actualización. Personas y profesionales con iniciativa que mantengan interés por lo actual y que enfoquen su día a día como un reto. Reto es una palabra ilusionante siempre y cuando se interprete como un estímulo y desafío para quien lo afronta…

Exigencias del mercado

Actualmente el mercado laboral exige:

  • Proactividad, que se tomen las riendas y se aporte valor.
  • Responsabilidad, en términos de organización personal (smartworking).
  • Adaptabilidad, pues el cambio está asegurado.
  • Compromiso, mediante objetivos comunes y hacia la adhocracia.

Las organizaciones son cada vez menos jerárquicas, tienen en cuenta a las personas y quieren ofrecer un entorno de trabajo estimulante, cómodo y atractivo. Saben que la motivación e ilusión por las cosas fomentan el buen ambiente y la productividad. Esto es bueno para todos.

Ahora sí, ya estamos seguros de que una titulación o certificado no asegura nada; la información está al alcance de todos gracias a los avances tecnológicos, la iniciativa es un valor más de la persona y saber hacer las cosas consiguiendo resultados es realmente lo que importa.

La tecnología

Los cambios tecnológicos son lo más visible en los puestos y entornos de trabajo. El uso de nuevas herramientas y recursos suelen producir barreras entre los profesionales en el disfrute de sus quehaceres diarios. He aquí una de las mayores adaptaciones que deberemos afrontar.

A veces estímulo, muchas más veces inseguridad, pues salir de nuestra zona de confort puede resultar frustrante sobre todo para aquellas personas de cierta edad que llevan haciendo las cosas de la misma manera desde hace muchos, muchos años.

La clave es hacer una gestión del cambio debidamente evaluada y planificada asegurando una formación en el puesto de trabajo acorde con las personas a las que se dirige el cambio. Una transformación digital enfocada de manera positiva y dirigida por profesionales bien cualificados.

La tecnología ha abierto un gran camino, aprendamos a viajar juntos y disfrutemos del paisaje. 🙂

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María Cumplido María Cumplido Comunicación y RRHH Ver más artículos de María Cumplido

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