La  cuesta de enero

Cuando llega enero los departamentos financieros saben que tras el turrón les espera “alegría” en su vuelta al trabajo. A las tareas habituales, tienen que sumar los cierres anuales, cargas presupuestarias, proyecciones para el siguiente año, emisión de las facturas anuales…

Pero todo ello complementado además con el consabido cierre trimestral y los maravillosos modelos informativos (los resúmenes anuales). Vamos a repasar brevemente los modelos más usuales, esos que por regla general la PYME está obligada a presentar.

Como comentábamos el calendario fiscal nos depara un final de enero bastante completo:

Hasta el 02 es el plazo para las comunicaciones a Hacienda de las situaciones que vayan a modificarse para este año en nuestra empresa a través de los modelos 036, 037 y 039.

Lo bueno viene a finales de mes.

Hasta el día 20: Tendremos de plazo hasta este día para presentar en líneas generales las retenciones e ingresos a cuenta que hemos ido realizando (111,115,117,123,124,126,128,230)


¡Camarero necesito el ticket!

Cada vez que el comercial de la empresa suelta esta frase existe un contable en alguna parte que siente un escalofrío… El tema del control de este tipo de “Gastos de Representación” siempre ha sido problemático desde el punto de vista administrativo, vamos a intentar arrojar un poco de luz al tema y ponernos en contexto para elegir el método que más nos convenga para la gestión de este tipo de gastos que invariablemente acaban llegando al departamento de administración.

Antes de empezar, para entender a qué tipo de gastos nos estamos refiriendo hay que distinguir entre Dietas y asignaciones para gastos de viaje y los famosos Gastos de Representación que vamos a tratar.


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